La noche de Santiago

Jaime, amigo desde su época de universitario, pasaba unas semanas en la masía de Constantino en Penyagolosa. Para su santo organizaron una verbena la noche de Santiago. Estaban todos. “El abajo firmante de este artículo sufre las iras de los enemigos de la libertad, le llaman “facha” y el otro día han dado un paso más, han arrancado y se han llevado la placa de abogado que había junto a la puerta de su despacho. Lo hicieron con toda intención, porque dejaron otras”. Juan fue interrumpido por Roberto “¿qué dice el abajo firmante?” “Nunca dice nada, recorta de los periódicos lo que escriben metiéndose con él y lo guarda. Le encanta que le lean los que coinciden con su forma de pensar, pero que los lean los que discrepan …”. “Se necesita ser masoca” dijo Pablo “saber que no te va a gustar y chuparte el artículo. Podríamos invitar a Wenley y discutiríamos con él nuestros puntos de vista”.
Constantino aleccionó “eso es metalepsis, un recurso narrativo en que el autor se convierte en personaje. Pirandello la utilizó en su obra teatral “Seis Personajes En Busca De Autor” estrenada en 1.920. Borges la describe como “el que sueña y a la vez es soñado”. Pablo se aclaró “es decir, he propuesto al abajo firmante, que nos crea y nos hace pensar, se incluya en la narración y así podríamos dialogar con él”. Roberto fue positivista “en definitiva todo es invención del escritor”.
Constanza se acercó al grupo “la música es suave, para que podamos bailar, hablar o las dos cosas. Hay Moët para los exigentes y cap para los golosos, los canapés y los dulces más tarde, la noche es larga y luego las tripas protestarán”. “Mirad, desde aquí las estrellas se ven con toda claridad, por eso tengo un periscopio en la falsa de esta masía” dijo su marido Constantino. “Las estrellas iluminan el Camino de Santiago. El pontífice Abiatar lo apresó en Jerusalén y Herodes ordenó su muerte. Sus discípulos recogieron, por la noche, el cuerpo del Apóstol y lo llevaron a Jafa, lo metieron en una barca y se alejaron, yendo a parar al pueblo de Iria, donde hoy está la Universidad Camilo J. Cela. En el bosque de Libredón excavaron en piedra y construyeron una bóveda donde darle sepultura. El eremita Pelayo, en el siglo IX, vió resplandores y oyó cánticos, avisado el Obispo Teodomiro de Iria Flavia descubrió el cuerpo del Apóstol y llamaron al lugar Campus Stellae, Compostela, Alfonso II el Casto de Asturias erigió sobre su tumba una Iglesia, origen de la actual Catedral. Corrió la noticia por la cristiandad y comenzaron las peregrinaciones siguiendo la Vía Láctea que señala el Camino de Santiago. El Rey utilizó el hallazgo como elemento aglutinador del Reino y símbolo de la reconquista. El Apóstol Santiago es el Patrón de España.
“Hace bien el autor del artículo” dijo Emeterio “no se puede dialogar con quien no quiere, porque nunca alegan qué datos encuentran inexactos, se limitan a insultar, porque odian a quienes no piensan como ellos y se expresan con libertad. Sus argumentos, cuando se atreven a utilizarlos, carecen de solidez. Solo usan mentiras, una y mil veces repetidas, aspirando a convertirlas en la verdad sin conseguirlo. Ante esa actitud hay que seguir adelante, mientras “un horizonte de perros ladra muy lejos del río”. Pablo lo cogió al vuelo “acabas de recitar dos versos de un romance de García Lorca. En él describe la pasión amorosa con bellísimos versos y con elegante exactitud lo que hizo el gitano: “aquella noche corrí el mejor de los caminos”; a continuación define el color de la piel de su amada “montado en potra de nácar”, porque ese es el color del cuerpo desnudo a la luz de la luna; y concreta la pasión “sin bridas y sin estribos”. Está muy bien traído Emeterio, el poeta dice que sucedió, tal como hoy, “una noche de Santiago”, el gitano cuenta que ha hecho el amor junto al río “pasadas las zarazamoras, los juntos y los espinos” y sabe que, desde la otra orilla, le miran los envidiosos. “Un horizonte de perros ladra muy lejos del río”.
2 de agosto del 2005, no publicado.
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