El amor de Euridice creó la Música

En el teatro Arriaga la preciosa bilbaína Lourdes D. y yo asistimos a la representación de Las manos de Euridíce del autor brasileño Pedro Bloch, interpretada por Enrique Guitart, hace ahora casi cincuenta años. La obra recrea el amor de Orfeo por la ninfa Eurídice, a la que logró rescatar del más allá con la condicción de caminar delante de ella. Pero no resistió el deseo de contemplar tanta belleza y se volvió. La preciosa y pálida imagen se fue desvaneciendo. Como dice el poeta, regresó al Hades mi canción inspiradora, y la musa y raíz de mi canción. Orfeo hijo del Dios Apolo y de la musa Calíope con su lira de siete cuerdas cantó el amor perdido de Eurídice para aplacar, inútilmente, la ira de Plutón. Sus canciones son el origen de la música.
El folclore de esta comunidad, herencia de nuestra historia, es una mezcla de pólvora, música y baile, que se expresan en nuestras fiestas. Tenemos el índice más alto de Bandas de Música y participantes de toda Europa. El pasado sábado día 10 se celebró en la Horta Nord de Valencia el III Certamen Nacional de Almássera, almácera mora dada por Jaime I al Obispo de Huesca, que cuenta con 7.000 habitantes, organizado por su Centro Estudio Musical y su magnífica Banda, dirigida por el compositor Manuel Bonachera.
Benetusser, alquería también donada por el Conquistador, en la Horta Sud, hoy con 15000 almas, envió su Banda creada en 1979, formada por músicos muy jóvenes y dirigida por el compositor y profesor de trompeta Manuel López. La de la Asociación Musical de Empleados del Ayuntamiento de Zaragoza la dirigió el pianista y compositor de 23 años Sergio Jiménez que la dotó de buen ritmo.
Vilafamés con su casco viejo dormido sobre la falda del monte del Castillo, en la parte nueva bulliciosa y fabril, en expansión, ha crecido en 6 años un 25% y cuenta con 1800 habitantes. En 1882 creó su Banda, que la guerra dejó muy reducida, pero en 1972 la Asociación Cultural La Roca la recreó con el nombre de “La Lira”. Es la que asombró al público que abarrotaba la Plaza Mayor, donde destacaban los “cul rochos” que se desplazaron en varios autobuses, luciendo camisetas con el nombre de Vilafamés, todo ello facilitado y sufragado por el Ayuntamiento que estuvo representado por la Alcaldesa y cuatro concejales.
Cuando hace unos años Máximo Belenguer se hizo cargo de la dirección, la Banda “La Lira” adquirió tono brillante, entusiasta y colorido más moderno. En las Galas de las Fiestas transformaba la Banda en una deslumbrante Orquesta como las que se consagraron en los años 1930 y 1940. El año pasado Eduardo Nogueroles, profesor en los Conservatorios de Oporto y Valencia de tuba, el instrumento de metal, que desde su invención por el director Friedrich Wilhelm Wieprech en 1835 proporciona el sonido bajo, ha logrado introducir nuevos instrumentos de percusión. Aquella noche los solistas sobresalían y cuando tocaban todos se lograba el unísono. Nunca un instrumento manchó el sonido de otro. Nogueroles y sus músicos sentían la música que interpretaban y transmitían su sentimiento al público. A los ¡Bravo! y larguísima ovación siguió la entrega del Primer Premio del Certamen, la Mención de Honor al alcanzar 323 puntos muy por encima del límite, y el Premio del Ayuntamiento de Almássera.
20 de junio del 2006, Diario "El Mediterráneo".
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