La Jura de Santa Gadea

Obliga a los otros presos musulmanes a desfilar en el patio y hacer la instrucción con palos de escoba, exige los cinco rezos diarios y cantar junto a las ventanas para que les oigan todos. Es un preso, autoproclamado imán de los creyentes de Alá de la Prisión de Alhama (Pontevedra). Los funcionarios no pueden tocar el Corán, ni la comida de esos internos. El 11-M, para celebrarlo, invitó a sus fieles y a dos presos de ETA, a café y te. Mientras se contaban 192 muertos y en las clínicas atendían 1400 heridos de distinta gravedad. El 12-M, en el Restaurante “La Hacienda”, comían varios miembros del Comité Electoral del PSOE con Rubalcaba y Blanco. El teléfono de éste se activó, Margarita Robles, ex-Secretaria de Estado de Interior, le informó de las palabras de la jueza francesa, Laurence Le Vert, esposa del Gran Maestre de la Masorería de París: “mañana serán detenidos terroristas islámicos en Madrid”. ¡Esa noticia nos hará ganar las elecciones! Uno de los comensales invitó a los demás a celebrarlo en su casa. 1400 heridos continuaban graves en los hospitales y los ciudadanos de bien se preparaban para manifestarse, en toda España, contra la masacre. El 13-M muchos medios de comunicación anunciaron que el Gobierno había mentido, porque el atentado no era obra de ETA. Recientemente ha confesado Moratinos, agraciado con el Ministerio de Exteriores, que, el mismo día 11-M, sabía que los atentados de Madrid eran obra del terrorismo islámico y así lo comunicó a Zapatero y a Dezcallar, director del Centro Nacional de Inteligencia. Ninguno de los tres fue leal a su Gobierno, algún policía tampoco. Nadie comunicó las próximas detenciones a Aznar, ni a su Ministro del Interior, Acebes. El día 13-M, no solo explotó la bomba mediática de la supuesta gran mentira del Gobierno, sonaron muchos teléfonos y las sedes del PP fueron sitiadas por manifestantes pancarteros. El 14-M las elecciones dieron un vuelco, inesperadamente ZP las ganó. En la Comisión del Congreso, el PP quiere saber qué pasó los días 12 y 13. Tal vez, estemos ante un caso de alta traición, si no se aclara todo; pero el actual Gobierno y sus liliputienses socios que lo sostienen, a cambio de dinero y romper España, no lo permiten. Lo niegan a gran parte del pueblo español, que exige vayan a la Comisión cuantos puedan esclarecer todo, lo de antes y lo de después.
Rodrigo Díaz de Vivar, desde joven estudiaba y servía y luego guerreaba con Sancho, hijo de Fernando I, quien, a su muerte, 1.065, dividió su reino entre sus hijos: Galicia a Ramiro, Castilla a Sancho, León a Alfonso, Zamora a Urraca y Toro a Elvira. Sancho II, pretendía unir aquellos reinos. Ganado León, en el sitio de Zamora fue asesinado por el traidor Bellido Dolfos. ¡Cuantas veces en la historia la sangre hace que el poder cambie de manos! Alfonso VI se convirtió en Rey de Castilla y León, pero El Cid le exigió, en la iglesia burgalesa de Santa Gadea, que jurara: “sáquente el corazón vivo/ por el derecho costado/ si no dices la verdad/ de lo que te es preguntado/ si tu fuiste o consentiste/ en la muerte de tu hermano”. El Cid es el héroe nacional, “caballero con las máximas virtudes, fuerte y leal, justo y valiente, prudente y templado, guerrero y culto”. Zaragoza, desde 1081, fue su centro de operaciones. Conquistó Valencia en 1094. En la provincia de Castellón, Lucena, Villafranca y Vall de Almonacid, añaden El Cid a su nombre. Castilla, Aragón y Valencia, lo recuerdan en el topónimo de muchos pueblos y parajes.
Una gran mayoría de ciudadanos exigen, como un nuevo Cid, que todos, cuya citación se ha pedido, vayan a la Comisión, declaren y sobre la Constitución, los Evangelios o/y por su propio honor, juren que no fueron responsables, ni consintieron, ni se aprovecharon del asesinato de 192 hermanos, que no fueron traidores; y que se investigue. Así lo queremos los españoles. Remedando el “Cantar del Mío Cid”. “¡Oh Dios, que buenos vasallos / si tuviesen buen señor!”.
26 de septiembre de 2.004, Diario "El Mediterraneo".
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